Tropa-de-élite“Tropa de élite”, el enérgico debut en el terreno de la ficción de José Padilha, encierra en su devenir una verdadera bomba de relojería, y no es esto una alusión a las muchas y muy sangrientas secuencias belicosas que se suceden en la favela carioca que retrata, sino al estado mental al que Padilha conduce al espectador sublimando la violencia de sicarios y policías corruptos hacia la aceptación de los métodos que ponen en práctica los pocos “hombres buenos” de las fuerzas del orden (esos “calaveras”, esa tropa de élite del título); la aceptación de la tortura y el asesinato (poco) selectivo como único medio efectivo para afrontar una guerra perdida de antemano.

Padilha plantea “Tropa de élite” a modo cinta de acción vibrante y adrenalítica, sudorosa y visceral, cuyo discurrir, un alegato constante del protagonista y narrador con una filosofía a lo John Rambo, puede hacer dudar no sólo del supuesto realismo de los hechos que relata (los cuales probablemente queden empequeñecidos ante la cruda realidad) sino de la intención última del director. Si la película pretende ser una radiografía de la absoluta deshumanización de ambas facciones enfrentadas, los dueños del imperio de la droga y sus némesis uniformados, lo consigue en parte, aunque para ello recurra a una torticera descripción de malos muy malos y de tipos honrados que no tienen más remedio que apretar el gatillo. Sin embargo, si se interpreta lo visto en pantalla como una brutal apología de la violencia, de pagar sangre con sangre, y dado que se trata de escenarios y conflictos reales (estos no son los gangsters monologuistas de Tarantino), el amigo José se merece un buen coscorrón por venir a avivar un fuego que no parece necesitar más combustible. Desgraciadamente, la secuencia final del film apunta a todas luces en esta última dirección.

No es la primera vez ni será la última que uno se haya ante excelentes películas cargadas con un mensaje dudoso, cuando no reprobable. “Tropa de élite” y sus GEOs brasileños puede ser paradigmática en ese sentido.

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