baby-woodrose-e1349892653129Paladines del rock garajero europeo, Baby Woodrose se han hecho en poco tiempo con un más que respetable hueco en la escena underground mundial bebiendo y practicando a partes iguales la música de sus ancestros sesenteros. Ser o no ser psicodélico, ésa es la cuestión. Lorenzo Woodrose, mitad alucinado, mitad genio incomprendido, hace de portavoz del grupo esta vez…

En menos de siete años de carrera habéis editado cinco álbumes, varios singles e incluso algún directo. ¿Quién dijo que el negoció del rock and roll está en crisis?

R- Bueno, es que está en crisis. Todo el universo está en crisis. Pero la profecía maya que habla de un gran cambio espiritual en 2012 me da esperanzas y me hace más fácil el transmitir amor al mundo en forma de música y arte al filo de ese nuevo amanecer. Hay mucho que decir y que hacer antes de que sea demasiado tarde, y yo estoy manos a la obra. Me da igual si llega a la gente en forma de CD, LP o descargas digitales; pero necesita llegar al mayor número de personas posible.

Aunque geográficamente Dinamarca no sea parte de Escandinavia, a vosotros se os mete dentro del saco del último rock escandinavo. ¿Cuáles son vuestras bandas favoritas de esa escena?

R- Dinamarca es parte de Escandinavia, geográficamente y culturalmente (hay discrepancias al respecto. La wikipedia os despejará las dudas. -ndr). “Último”, ésa es la palabra clave. Porque se está haciendo tarde, pero aún no es tarde del todo. Todavía no… ¿quizá nunca lo sea? El futuro tiene la respuesta. Mis bandas favoritas son The Setting SonThee AttacksDavid Peters and The Wild SectLes Apres L’Amour SonnesDirty GrassGud’s Born

Tenéis vuestro punto de mira puesto en el rock psicodélico de los 60’s; ése es el tipo de música que practicáis, y vuestros artworks nos retrotraen directamente a esa época… ¿Qué salvarías del rock de los últimos 30 años?

R- Yo tengo puesto el punto de mira en mi corazón y en mi alma. Creo en una energía amorosa universal y omnipresente que se forma en la punta de mis dedos y dentro de mis ojos. Produce sonidos extraños en mi oído interno; comienza cada mañana cuando sale el sol y sigue así hasta que acaba el día. Puedes ponerle el nombre que te apetezca, pero en realidad es sólo vida. […] Me gusta algo del punk de los 70s, algo de material de los 80s, e incluso cosas del rock alternativo de los 90s, pero la única música que de verdad me emociona es ésa que suelen llamar “retro”, que es la única que al menos tiene algo de alma, aunque en el fondo sólo sea una reinterpretación de viejas ideas.

¿Cómo llegan tres chavales daneses a descubrir a todas esas bandas de los 60s?

R- Desde muy pequeño me dediqué a bucear en enciclopedias de rock en una librería dedicada a la música que había en mi ciudad. Nací en 1971, así que mis padres eran demasiado viejos como para haber sido parte de la generación hippie. Todo ese periodo comenzó a interesarme muchísimo cuando me topé con los libros de Stanislaw Grof sobre los usos psiquiátricos del LSD y con la música de Jefferson AirplaneHendrixthe Doors… desde entonces hasta ahora ha sido un largo viaje iniciático. Y en él sigo, con bandas como The seeds13th floor elevatorsWest Coast Pop Art Experimental BandCold Sun, John YlvisakerHoly Ghost Reception Commitee #9FurekaabenTomrerclaus & BolineYahowa 13The Free Band

¿Cuál dirías que ha sido la última gran revolución en el rock? La última vez que un grupo hizo algo que fuese realmente novedoso, que nadie hubiese oído antes…

R- Ésa es una manera un poco estúpida de juzgar la música. Little Richard es punk. Elvis es grunge. Howling Wolf es hip-hop… En el momento en que un cavernícola comenzó a golpear una piedra con un palo, el rock and roll nació. Y desde entonces no ha habido nada nuevo; pero tampoco importa lo más mínimo. Está claro que desde el punto de vista de la moda lo nuevo es mejor que lo viejo, pero si se trata de música Mozart es mejor que Beyoncé, y punto. No importa lo joven ni lo tonto que seas. Nunca ha existido tal revolución. Ésas son sólo palabras que se inventan para que los ricos sigan siendo ricos, para tener a los artistas ocupados, y para que los críticos no se queden sin trabajo.

Tenéis un proyecto paralelo llamado Dragontears. ¿Qué nos puedes contar de él? ¿Todos los miembros de Baby Woodrose forman parte de Dragontears?

R- Exacto. Todos los miembros de Baby Woodrose más un montón de amigos, de grupos como On TrialSpids Nogenhat y Spektr. Es más bien algo experimental, un proyecto sólo para el estudio de grabación. Hemos sacado dos discos y un single: “2000 micrograms from home”“Tambourine Freak Machine” y“Hadron Collider”, respectivamente. Se trata sobre todo de improvisar y experimentar con la composición de canciones y el proceso de grabación, y pasárnoslo bien, claro, que es siempre el germen de la buena música. Suena psicodélico, pero en realidad es una mezcla de estilos: electrónica, neo-folk, spacerock, kraut, new age psych…

No le dais la espalda al vinilo. Seguís tratando de editar cada trabajo en ese formato, pero surge la eterna discusión: ¿no suena mejor un CD que un LP?

¿No? (Risas). Bueno, creo que se ha convertido en una especie de pose para alguna gente, entre quienes me incluyo, pero creo que mola. La gente joven escarba en la subcultura porque necesitan autodefinirse, y hay mucho donde elegir. Comercial o underground, punk, mod, goth, psicodélicos, hiphop, disco… Alguien se tira 17 años coleccionando carísimos singles de northern soul y conduciendo scooters porque quiere molar, y está bien, tío. ¿Me entiendes? El vinilo me hace sentir bien. Es una pasión. Un estilo de vida. Una fascinación… Es cuestión de principios. Es amor por la música.

Hay algo que es incuestionable: si el CD nunca hubiese existido, jamás se habría producido todo este problema de la piratería. A menos que alguien se hubiese inventado una manera de copiar vinilos…

R- Pero eso me da igual. Nadie es dueño de nada.

¿Dirías que remasterizar un viejo disco y editarlo en CD es como colorear películas antiguas?

R- No. Si es buen material quiero que suene mejor para poder escucharlo así. El sonido se puede mejorar, lo que pasa es que la mayoría de las veces en realidad no se mejora.

Nunca oímos hablar mucho de Dinamarca en las noticias. ¿Es un país tan tranquilo como parece? Desde la distancia Dinamarca tiene fama de ser un país muy avanzado, pero también un poco aburrido…

R- ¿Estás de coña? ¿Qué hay de los disturbios de Youth House(disturbios con un trasfondo autonomista. -ndr)? ¿Y los dibujos deMahoma? Hay una guerra ahora mismo aquí, y en todo el mundo. Cuando voy andando por la calle veo agujeros en el asfalto provocados por el incendio de algún coche. Abro el periódico y leo sobre algún gilipollas que se ha cargado a otro gilipollas por temas de raza o de religión. Enciendo la televisión y veo a algún “experto” tratando de convencerme de que hay una crisis financiera, ataques terroristas o guerras de bandas… o de que la democracia es el final de la evolución, de que el amor debe ser monógamo o cualquier otra gilipollez por el estilo. De todas formas, estoy de acuerdo en que es aburrido; aunque yo he aprendido a adaptarme a eso.

Decís que no os gusta la “gente de plástico”, el remasterizado digital o las mujeres feas. ¡Pero las mujeres feas también tienen derecho a acostarse con rockeros tan guapos como vosotros!

R- No. No lo tienen. (Risas)

Lorenzo, tú tienes rasgos latinos. No es que seas Lorenzo Lamas, pero desde luego no tienes aspecto de vikingo. ¿Cuál es tu historia?

R- Soy un gitano. No soy nadie. Soy Dios. Soy un perdedor. Estoy enamorado. Tengo hambre. Estoy perdido. Estoy cansado. Estoy borracho… Soy la peor pesadilla de alguien y a mi chica se le pone el coño húmedo cada vez que piensa en mí. Me gusta llevar botas molonas. Me gusta tocar la guitarra y ver la tele sin sonido, para sentir sólo su parpadeo. Tengo una gran familia. A veces me gusta fingir que soy un niña gorda enfundada en un vestido. A veces soy esa niña gorda enfundada en un vestido. Me gusta sentarme en furgonetas y aeropuertos, fumarme un porro y esperar a que mi cuerpo celestial llegue a cualquier otro lugar del planeta. En situaciones así finjo ser un astronauta o un viajero del tiempo. También me gusta andar por el backstage, porque me hace sentir que estoy haciendo algo importante, pero en realidad no es así. Sólo me engaño a mí mismo y a los demás para que crean que es así. De hecho, ahora mismo estoy malgastando un tiempo precioso que podría haber empleado en escribir una canción o en hacer el amor. (Risas)

Hombre, ¡muchas gracias! (Risas) Bueno, vamos con la última: ¿cuándo vais a clonar a otro joven Michael Laudrup y enviarlo con dirección a Barcelona?

R- Eso me da exactamente igual. (Risas)