325320_2928129325438_2001870675_o-e1349972601180Cantautora, multiinstrumentista, entertainer, poeta, activista, actriz ocasional… La neoyorquina Bitch no vino a este mundo a estarse quieta ni callada. Con el feminismo y la libertad de sexos por bandera, lleva años recorriendo los Estados Unidos y parte del extranjero defendiendo a su manera los derechos de la mujer y del individuo; la comunión con la madre tierra, una manera de vivir supeditados al arte y el espíritu en vez de al dinero y la alienación. Bajo el nombre de Bitch + The Exciting Conclusion editó el año pasado “B+TEC”, el que es hasta la fecha su último trabajo. Una propuesta diferente y, sobre todo, cargada de honestidad.

No es fácil estar llamándote Bitch (“zorra”, “perra”) todo el rato; pero supongo que tendremos que acostumbrarnos. En cualquier caso eso es, obviamente, lo primero que llama la atención de ti; tu alias. ¿Cuál es la historia detrás de ese nombre?

Mi antigua compañera de banda, Animal, y yo nos llamábamosAnimal & Bitch, como una especie de reclamación feminista de esas palabras. Y no sé cómo, ¡pero llevo ya diez años con ese nombre!

No estoy seguro de si te consideras una feminista, porque siempre hay algo de controversia con este tema. Sin embargo, lo que es seguro es que defiendes los derechos de la mujer, su independencia y todas esas cosas que se dan por sentadas en Estados Unidos o Europa, pero que desde luego no son para nada algo global (no en África, no en Asía…). Tal vez ese alias tuyo haya generado reacciones contradictorias entre público femenino…

Definitivamente soy una feminista, y me doy cuenta de que cualquiera que no se considere a sí mismo feminista tiene un concepto absolutamente equivocado de lo que esa palabra significa. No me entraría en la cabeza ver a un montón de gente decir que están en contra de los derechos humanos, por ejemplo.

La primera vez que tuvimos noticias tuyas fue en “Shortbus”, de John Cameron Mitchell, y esa película podría definirse con una sola palabra: libertad. Todo el mundo en ese club que Mitchell retrata se siente y se comporta de una manera tan libre, tan desprejuiciada, que nos hacen sentir algo celosos. A pesar de todo el esnobismo que pueda flotar en el ambiente de una ciudad como Nueva york, ¿existen aún clubs como ese Shortbus?

Shortbus está inspirado, en realidad, en unas fiestas que se solían organizar en Brooklyn, auspiciadas por nuestro amigo Creamy. Pero, por desgracia, ya no se celebran. Sé lo que quieres decir sobre ese aire esnob que se percibe en Nueva York, y creo que fue algo muy refrescante para todos los neoyorquinos que participamos en la película el poder contar todo aquello de una manera cariñosa y abierta. Muy al contrario de lo que la gente suele pensar, los neoyorquinos somos la gente más amigable y hospitalaria del mundo. ¡Cualquiera que intente moverse en esos círculos esnobs debe acabar agotado al final del día! […] Mientras trabajábamos en la película todos nos reuníamos y hacíamos cosas divertidas y casi ingenuas, como jugar a juegos de mesa o al juego de la botella…. o cocinábamos juntos. Fue una manera de recordar lo fuerte que podía ser nuestra unión, especial y paradójicamente en una ciudad tan gigantesca en la que las personas están obligadas a vivir unas encima de otras y, a pesar de eso, no tienen ningún contacto. Creo que ésa es una de las consecuencias del capitalismo.

¿Crees que todo el planeta debería ser tan libre y tan abierto de mente como la mayoría de los personajes que aparecen en la película? ¿No sería entonces a un mundo aburrido? ¿O tal vez uno necesita saber que ahí fuera hay gente castrada por la religión y por las convenciones sociales para sentir que se es de verdad libre?

¡No creo que fuera un mundo aburrido en absoluto! Por ejemplo, piensa en una relación que hayas tenido en la que ambos fuéseis totalmente abiertos y libres en cuestiones de sexo. Es difícil aburrirse, ¿no? Creo que está en la naturaleza del ser humano el ser libres y salvajes, y estar conectados con la tierra, lo que significa estar conectados también con nuestros cuerpos. Es toda esa gente obsesionada con el poder y el dinero los que lo fastidian todo. ¡Estoy segura de que a Jesús le habría encantado“Shortbus”!

Hoy en día da la sensación de que ser un hombre homosexual, de aspecto aseado, guapo y bien vestido es algo que está de moda. Pero incluso aquí nos topamos con el chovinismo, porque la gente aún no acepta de igual grado a las lesbianas. ¿Alguna teoría al respecto?

Sí, es un mundo de hombres. Lo que quiere decir que, no importa en que ámbito te muevas, porque todo lo masculino tendrá prioridad.

Quizá no estés de acuerdo con esto, pero siempre tiene uno la sensación de que la mayoría de las cantautoras (y hablamos de artistas serias y comprometidas, no de Madonna o Beyoncé) son mujeres que tienen o han tenido vidas complicadas. Mujeres que han sufrido experiencias muy duras, como Tori Amos, Allison Moorer, Janis Joplin, Fiona Apple… Aunque tal vez nos equivoquemos y nos estemos dejando llevar demasiado por los clichés…

Sí. Es que es difícil ser una mujer en este mundo, y ya no te hablo solo de las artistas. Creo que el buen arte viene siempre de alguna clase de sufrimiento. Aunque eso no quiere decir que hayas tenido que sufrir en carne propia ciertas cosas para ser un gran artista; pero desde luego tienes que entenderlas. Me atrevería a decir que los cantautores masculinos tienen los mismos problemas, pero los medios no ponen énfasis en ello, porque se centran más en sus bravuconadas, en su dinero, en su fuerza… Creo que el patriarcado nos daña a todos. No creo que los hombres hayan mejorado gracias a ello. Seríamos todos mucho más felices si la feminidad y la masculinidad se celebrasen, se reflejasen y se entendiesen con absoluta igualdad en nuestras sociedades.

Hace unas pocas semanas entrevistamos a Brijitte West, de NY Loose. Si la conoces sabrás que es una chica muy glamurosa, muy sexy, que siempre ha puesto especial empeño en mostrarse así. De todas formas, el suyo no es el perfil habitual en las mujeres que se dedican al rock and roll. Hay mujeres bellísimas que hacen todo lo posible por ocultar su belleza, tal vez porque piensan que todos se fijarán más en su música si visten como Kurt Cobain. ¿Crees que eso es necesario?

Deja que te responda con otra pregunta: ¿Por qué, cuando Kurt Cobain se vestía como se vestía, nadie pensaba que estaba “ocultando su belleza”?

¡Touché! … ¿Qué opinas de los festivales en los que sólo tocan mujeres, como Lillith Fair? ¿No son una forma de automarginación?

No, creo que son una manera de unir a la gente. Creo que Lilith Fair fue una plataforma fantástica para enseñarle a las chicas jóvenes y al mundo que las mujeres también hacen rock and roll. ¡He estado en tantísimos festivales en los que sólo había hombres sobre el escenario! Y sé que no es algo que se haga aposta, porque nadie los llama “festivales de hombres”, pero es la realidad. Hay una invisibilización de la mujer en el arte. ¡Y no es que no haya ahí fuera mujeres haciendo cosas increíbles! Es porque la misoginia es muy dominante, y aparece a cada paso del camino. Así que los festivales que tratan de centrarse sólo en mujeres artistas son una buena manera de hacernos ver.

Tocas el violín, los teclados, el bajo… ¿Cuál es tu instrumento favorito y por qué? ¿Cuál es el que más te inspira para escribir canciones?

Es difícil decir cuál me inspira más. Probablemente el bajo, porque es más fácil cantar mientras toco algo que no tengo pegado a la mejilla (Risas). Pero el violín es, de lejos, mi instrumento favorito. Lo he estado tocando desde los cuatro años, así que lo siento como una parte de mi cuerpo. De todas formas, mi proceso compositivo parece estar en constante cambio, y siempre me autoimpongo nuevas “tareas”. Por ejemplo, en la canción “Unstick”(del disco “Make this, break this”) me dije a mí misma que quería escribir un tema que pudiese tocar yo sola, sólo yo y mi violín.

Se suele decir que las guitarras y los bajos son instrumentos con connotaciones fálicas… ¿Qué instrumento tendría connotaciones sexuales femeninas?

Pues… ¡cualquier tipo de bongo! ¿Qué tal un dulcimer? (Risas) ¡Es una buena pregunta!. Tal vez tenga que inventar un instrumento al que necesites introducirle las manos para hacerlo sonar (Risas).

Antes hemos hablado del ambiente libertario de algunos clubes y lugares en Nueva York, pero lo cierto es que los Estados Unidos son cualquier cosa menos un país de mentalidad abierta. ¿Cómo hace alguien como tú, alguien que no encaja en el perfil de ciudadano medio en busca del sueño americano, para vivir en una sociedad a veces tan puritana e hipócrita?

Manteniendo a mis amigos cerca. También soy ciudadana de la Unión Europea, así que siempre tengo el pasaporte en el bolsillo, sobre todo en los últimos ocho años.

¿Es Obama el nuevo salvador de América?

No, la gente de América es la única que puede salvarse a sí misma. Me alegra ver que haya tanta gente harta del anterior gobierno, de cómo han manejado el país, y que eso les haya hecho mover el culo e ir a votar. El reto ahora está en hacerles ver que aún no está todo hecho. ¡Nuestra labor acaba de empezar!