Conociendo-a-Jane-AustenParafraseando el título de una de las películas postreras deGeorge Cukor, las protagonistas de “Conociendo a Jane Austen”son ricas y ociosas; ricas o de clase media-alta americana, que viene a ser lo mismo. Un grupo de amigas de edades dispares que se deciden a crear un equipo doméstico de debate para reflexionar sobre la obra de la escritora británica de marras. Así, a medida que se suceden esos mítines literarios, salen a relucir los paralelismos entre las mujeres y los hombres que Austen retrató a lo largo de sus seis novelas y las vidas de las/os debatientes (también hay un joven en el “club”). En realidad estas cinco señoras y señoritas queRobin Swicord pone en liza, con sus todoterrenos de lujo y sus gimnasios de 500 dólares al mes, podrían pasar por ser la extrapolación contemporánea y yanqui de aquellas damas de la alta sociedad británica cuitadas y no menos desocupados que se paseaban por “Emma”“Orgullo y prejuicio”“Sentido y sendibilidad”, etc.; aunque las aspiraciones dramáticas de la cinta de Swicord resultan bastante más light, como no podía ser menos teniendo en cuenta que esta mujer guionizó armas de destrucción masiva de diabéticos como “Prácticamente magia” o la última versión conocida de “Mujercitas”. Sin embargo, en “Conociendo a Jane Austen” ha jugado la baza de un reparto de soberbias actrices, con Maria Bello y Kathy Baker a la cabeza, que vienen a darle un toque de “humanidad” a ese ambiente tan irreal y tópico de burguesía de suburbio.

Dentro del terreno del drama romántico barnizado de comedia,“Conociendo a Jane Austen” es el mismo perro de casi siempre, pero con distinto collar, con la coartada literaria de por medio que pueda hacer pensar que se está asistiendo a algo realmente profundo y no a esa clase de película que a ellas las hace llorar y suspirar un “¡qué bonito!” mientras ellos fantasean con engullir la filmografía completa de Clint Eastwood (corriendo un tupido velo sobre “Los puentes de Madison”, claro). Y es que cualquier parecido entre lo que Robin Swicord cuenta y la realidad del 99% de las féminas del planeta Tierra es pura coincidencia; pero ella, al menos, aún sin moverse ni un pelo de lo políticamente correcto, no ha caído esta vez en la ñoñería absoluta. No cabe duda de que el estupendo elenco que ha reunido le alegraría el día hasta al mismísimo Harry Callahan.

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